¿Qué es una familia?
Para formar una familia se relacionan dos sujetos quienes, a su vez, provienen de dos familias diferentes, con cosmovisiones y modos de ser diferentes que, al inaugurarse un nuevo vínculo de unión, se instituye un nuevo contexto de significación, que abarca los anteriores y es capaz de producir nuevas significaciones.
Se instaura una nueva historia familiar, portadora de nuevos sentidos.
Cuando una familia nace, es esperable se diluya la pertenencia a otra anterior; deben quebrarse las certezas que contienen las creencias de cada uno para la creación de nuevas creencias compartidas que pueden llamarse convicciones.
En el origen de una nueva familia hay creencias ilusorias de que se está en el comienzo de una continuación de la familia de origen.
La enfermedad es un lenguaje, es la expresión de un conflicto que surge como solución ante una situación que no pudo ser tramitado en otro lenguaje.
Es nuestro cuerpo quien habla, quien expresa el dolor.
La enfermedad es de todos, el enfermo es uno, es un sujeto que la posee, un cuerpo que pide ayuda y sufre.
Al irrumpir la enfermedad en una familia no sabemos qué puede despertar, ya que convivir con un padecimiento distorsiona el funcionamiento habitual.
El impacto produce en una primera fase un grado de desorganización que rompe la estructura de funcionamiento establecida.
- La enfermedad pone en crisis no sólo al enfermo sino a la familia.
- La familia será quien proveerá los cuidados.
- La familia debe ser partícipe y conocer del proceso de la enfermedad.
- La familia deberá encontrar nuevos patrones de relación que corresponden a la nueva etapa que se está iniciando.
Lo que siempre tenemos que tener en claro cuando trabajamos con una familia es delimitar quién es el miembro enfermo; es decir; quién fue declarado enfermo.
Qué lugar ocupa en el sistema familiar, si es:
- padre,
- madre,
- hijo, o un
- miembro de la familia ampliada ( abuelos, tíos, sobrinos).
Otra variable que debemos incluir es:
- la edad del paciente,
- su etapa vital,
- su estructura psíquica de base.
Así como reconocer:
- quiénes son los miembros sanos;
- qué lugar ocupa cada uno en la dinámica familiar;
- aprender a que el paciente respete su espacio y el de los otros, así como la familia respetará su enfermedad y sus limitaciones;
- a regular la demanda del paciente;
- la vida de la familia, con cambios y modificaciones continuos, así como
- poder reconocer al portavoz de la familia, ya que será el interlocutor con el equipo profesional.
Ante el diagnóstico de cualquier enfermedad la familia enfrenta situaciones de tensión, ansiedad y temor por su futuro, a pesar de los adelantos científicos.
El momento de consulta es un indicador del tipo de familia, así como la evaluación de cómo esta familia atravesó otras situaciones críticas.
En el primer momento ante el descubrimiento de la enfermedad hay un estado de:
- Shock y esperanza; se espera un error en el diagnóstico.
- Después surge el criterio de realidad y la aceptación de la enfermedad.
- Más tarde, la elaboración de la situación para poder sostener y acompañar.
Qué pasa con el cuerpo
El cuerpo enfermo genera sensaciones displacenteras para sí y para los otros; esto produce dolor en la familia y cada tipo de familia podrá manejarlo de forma diferente.
Habrá demostraciones de afecto o enojo, para algunos demostrar el enojo o la angustia es un signo de debilidad.
La actitud de la familia puede favorecer o complicar la tarea del equipo tratante, según el lugar que el sujeto haya ocupado en su entorno a lo largo de la vida.
Hay familias que pueden sentir el abandono del paciente ante el desenlace de la enfermedad.
El impacto de la enfermedad no es igual en todos los miembros; en cada uno van a tener incidencia los vínculos primarios que el sujeto tuvo con cada integrante en las diferentes etapas de la vida.
Cada familia y cada relación es única, construyen su relato consciente o inconsciente y la reubicación de cada uno de sus miembros supone momentos largos y costosos de implementar.
Acompañamiento psicoterapéutico
Debe ser:
- Paralelo, paciente-familia, no sólo como sostén del paciente sino para el propio sostén y la aceptación la enfermedad.
- Acompañarlos a pensar en las consecuencias que la enfermedad puede ocasionar. La pérdida o la disminución física, los trastornos por la medicación y los tratamientos.
- Poder enfrentar situaciones inesperadas y sobreponerse a ellas.
- El concepto cultural de la enfermedad.
El equipo profesional y la familia cuidan del paciente y de si.
Cuando escuchamos el relato de la enfermedad desde la familia escuchamos el relato desde otro lugar.
Para la familia el equipo profesional pasa muchas veces a ser el delator del secreto, algo que no se quería escucha, algo que no se quería conocer.
La comunicación
La comunicación entre los miembros nos indicará el tipo de familia con que vamos a trabajar.
Los mensajes encubiertos son un indicador de patología familiar.
El paciente enfermo puede cumplir dos roles diferentes:
- medio de unión o
- medio de ruptura familiar; esto nos ayudará a conocer qué podemos esperar de la familia frente a la enfermedad y cuál es el lugar que se le otorgará en esta familia.
Es importante para el paciente y la familia:
- Que el equipo profesional pueda dialogar con las personas más que con la enfermedad.
- Que el contacto humano ocupe un lugar importante.
- Que el equipo profesional esté involucrado en el vínculo.
- Que se pueda entender que esa enfermedad está ligada a una historia del sujeto.
- Que la angustia a lo desconocido para la familia y el paciente es un enemigo ante la recuperación.
Se dan diferentes fuentes de stress en la familia; la incertidumbre es durante los primeros momentos la más frecuente.
La familia juega el rol de intermediario entre el mundo externo y el interno ya que tanto el equipo profesional como la familia cuidan del paciente.
La familia deberá tener cierta flexibilidad para acomodarse a los cambios, dependerá de cómo se fueron entretejiendo los vínculos entre los miembros; esto nos invitará a ir armando diferentes estrategias terapéuticas de trabajo para cada familia.
Información
Cuando el profesional informa debe tener en cuenta:
- Qué informar.
- Cuándo informar.
- A qué miembro informar.
- Hay familias que no quieren o no pueden escuchar.
- Cómo informar a los hijos grandes.
- Cómo informar a los hijos pequeños.
No se le puede enseñar nada nuevo al hombre... sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí.
Galileo Galilei
Lic Dora Birgin

